El estado de Oaxaca comunicó al gobierno federal la existencia de apenas dos homicidios dolosos cometidos en una jornada marcada por al menos tres ataques armados que dejaron cuatro personas muertas. Estos incidentes ocurrieron en las regiones de la Costa, Sierra Sur y Valles Centrales, pero el registro oficial estatal reflejó una cifra menor a la real.
Durante el 9 de julio, fecha en la que se produjeron estos hechos violentos, las autoridades estatales reportaron únicamente dos víctimas a la Federación, mientras que el día siguiente no se informó sobre nuevos homicidios. Esta discrepancia confirma una tendencia de subregistro en las cifras oficiales de violencia en Oaxaca.
El primer ataque ocurrió en la mañana dentro de una tienda de abarrotes ubicada en la colonia La Paz, en Puerto Escondido, donde un hombre fue asesinado por disparos. Más tarde, un conductor murió tras ser atacado mientras transitaba sobre la carretera federal 190, a la altura de San Jerónimo Tlacochahuaya. El vehículo perdió el control y chocó contra un poste de la Comisión Federal de Electricidad, confirmando el deceso al llegar los servicios de emergencia.
Horas después, dos hombres fueron asesinados en un taller mecánico de la colonia Benito Juárez, en Miahuatlán de Porfirio Díaz. Las víctimas, un mecánico identificado como Luis R. G. y su ayudante Zabdiel, fueron atacados por sujetos armados que llegaron al lugar y los ejecutaron a tiros.
Estos hechos violentos representan un impacto importante en materia de seguridad pública en Oaxaca y evidencian la falta de concordancia entre las incidencias reales y los datos que se aportan a nivel federal, complicando la implementación de estrategias efectivas para la prevención del delito en la entidad.

