El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó la presencia del fenómeno de El Niño en el océano Pacífico ecuatorial, y anticipó un posible aumento en su intensidad para los próximos meses. Las proyecciones señalan una probabilidad significativa de que El Niño alcance una categoría muy fuerte entre noviembre de 2026 y enero de 2027, periodo en el que este fenómeno climático impactará diversos aspectos ambientales y meteorológicos a nivel mundial y en México.

Este fenómeno representa la fase cálida de la oscilación del Pacífico, caracterizada por un calentamiento anómalo de la superficie marina en las zonas central y oriental del Pacífico ecuatorial, además de cambios importantes en la circulación atmosférica, especialmente el debilitamiento de los vientos alisios. Quienes monitorean el clima recuerdan que El Niño suele presentarse cada dos a siete años y puede perdurar hasta 18 meses, produciendo alteraciones significativas en patrones de temperatura y precipitación.

En México, los efectos de El Niño varían según la estación del año y la región. En invierno, este favorece temperaturas por debajo del promedio en gran parte del norte y centro del país, junto con un incremento en la frecuencia de frentes fríos y precipitaciones en el noroeste, noreste y la Península de Yucatán. Por otro lado, durante la primavera y el verano, se asocia con anomalías térmicas cálidas y déficit de humedad, condiciones que pueden magnificar el riesgo de incendios forestales y extender periodos de lluvias insuficientes, conocidos como la «Canícula».

Además, el fenómeno influye en la actividad ciclónica, elevando la formación de huracanes en el Pacífico con trayectorias que suelen alejarse de las costas mexicanas, pero disminuyendo la ocurrencia de sistemas tropicales en el Golfo de México y el mar Caribe.

El Gobierno de México, a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), mantiene un seguimiento constante del avance y desarrollo de El Niño para anticipar y mitigar sus impactos en el país, informando a las autoridades y población para tomar medidas preventivas en sectores vulnerables.