El balance oficial por los dos potentes terremotos que azotaron Venezuela se elevó a 188 fallecidos y alrededor de mil 520 personas heridas, mientras que al menos 346 edificaciones resultaron gravemente dañadas, según informó el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. La tragedia se concentró especialmente en el estado costero de La Guaira, donde numerosos edificios residenciales, hospitales y centros comerciales quedaron reducidos a escombros.

La región de La Guaira, que alberga el principal aeropuerto internacional del país, se declaró oficialmente como «zona de desastre natural» por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Esta medida responde al impacto severo que sufrieron sus infraestructuras y viviendas. Rodríguez anunció la creación de un fondo con 200 millones de dólares provenientes de recursos depositados en el Fondo Monetario Internacional (FMI), destinado a la reconstrucción y a la edificación de nuevas viviendas para las personas afectadas. Además, se estableció un fondo específico para la atención inmediata de las víctimas.

Desde la noche del suceso, equipos de rescate, voluntarios y autoridades locales intensificaron las labores de búsqueda y remoción de escombros en el municipio de Chacao y otras zonas del este de Caracas, afectadas por el sismo. La población enfrentó más de 30 réplicas durante la madrugada, complicando las operaciones de emergencia. A su vez, el gobierno solicitó el apoyo del sector privado para facilitar maquinaria pesada que permita avanzar en las tareas de rescate y recuperación.