El anuncio de un presupuesto federal para fortalecer las labores de búsqueda de personas desaparecidas en Yucatán generó preocupación entre familiares de las víctimas, quienes advierten sobre la posible desviación de estos recursos hacia gastos administrativos en lugar de destinarlos directamente a las acciones de campo.
La representación del Colectivo Familias Buscadoras de Yucatán resaltó la necesidad de que el dinero se use también para aumentar y profesionalizar el personal de la Comisión de Búsqueda, exigiendo la contratación de especialistas en lugar de favorecer el nepotismo o la designación de allegados en puestos clave. Según la activista, la principal problemática radica en la falta de personal capacitado y en la débil coordinación entre la Comisión de Búsqueda, la Fiscalía General del Estado y la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas.
Además, se subrayó que los planes de trabajo actuales carecen de un seguimiento efectivo, lo que limita la generación de reportes precisos y datos específicos para cada desaparición. La activista destacó la necesidad de contar con un área de análisis de contexto que permita comprender las causas de las desapariciones en la entidad.
Se señaló también que muchas desapariciones, pese a estar documentadas en medios y redes sociales, son ignoradas por las autoridades, lo que impide la apertura de expedientes y, por ende, la asignación de recursos para su búsqueda. Por otro lado, demandaron que se implementen herramientas y equipos adecuados para el difícil terreno y las condiciones climáticas de Yucatán, incluyendo zonas de monte, cuevas y cenotes.
Finalmente, el colectivo criticó que las familias afectadas no han sido convocadas para definir las prioridades ni para supervisar el uso del presupuesto, apuntando que las decisiones continúan tomándose sin la participación ni el conocimiento de quienes viven la experiencia directa de la desaparición.

