En 2026, el apoyo federal para los refugios de mujeres víctimas de violencia en Yucatán experimentó un aumento considerable, alcanzando más de 16 millones de pesos para tres espacios especializados en la protección y asistencia de mujeres y sus hijos. Este incremento es más de diez veces superior al presupuesto autorizado el año anterior, reflejando una ampliación significativa de los recursos destinados a combatir la violencia de género en la región.

El refugio del Instituto Municipal de las Mujeres (IMM) de Mérida recibió el mayor subsidio, con casi 6 millones de pesos, un aumento de más de veinte veces respecto a los 277 mil pesos otorgados en 2025. Ubicado en el barrio de San Cristóbal, este centro pasó de destinar fondos solo para equipamiento y mantenimiento a contar con un presupuesto más amplio para ofrecer servicios integrales y asesorías a las víctimas.

Por su parte, el segundo mayor financiamiento se asignó a la asociación civil Apis Sureste Fundación para la Equidad, con cinco millones y medio de pesos en 2026. Este refugio, pionero en Yucatán desde 2004, ofrece atención permanente durante todo el año y cuenta con un Centro Externo de Atención desde 2010, que brinda servicios y canaliza a las víctimas hacia el refugio. En 2025, Apis Sureste había recibido un subsidio de poco más de 645 mil pesos.

Además, el refugio del Instituto Municipal de la Mujer en Tekax también obtuvo un financiamiento relevante. Aunque enfrentó dificultades para acceder a recursos en la primera convocatoria de este año, finalmente se le aprobaron cinco millones de pesos en la segunda. En 2025, recibió alrededor de 634 mil pesos mediante dos proyectos diferentes.

Estos tres refugios desempeñan un papel fundamental en una entidad que se ubica entre los diez estados de México con más casos reportados de violencia contra las mujeres. Según datos del Banco Nacional de Datos e Información sobre Casos de Violencia contra las Mujeres (Banavim), Yucatán registró más de 14 mil incidentes en un periodo de poco más de cinco años, con un promedio de siete víctimas por día.