Burger King activó una campaña en varios países nórdicos que combina el coleccionismo con la experiencia infantil en sus restaurantes. La propuesta consiste en seis versiones distintas de un juego de dominó, cada una con personajes especiales basados en la imagen de The Emoji Company, que se ofrece junto a los Junior Meals.

Esta iniciativa no solo busca entretener a los niños, sino que también pretende incentivar que las familias regresen para completar la colección, una táctica que ha demostrado aumentar la frecuencia de compra y la interacción con la marca. La promoción, desarrollada en colaboración con Toy Promotion Scandinavia, estará vigente por tiempo limitado en Dinamarca, Suecia, Noruega, Finlandia e Islandia.

A diferencia de las promociones clásicas donde el objeto era un simple obsequio, ahora las estrategias de marketing se enfocan en diseñar colecciones que generan expectativa y fidelidad entre los consumidores. Al entregar seis variantes diferentes del dominó, Burger King fomenta que los clientes visiten repetidamente los locales para obtener cada pieza y completar la serie.

Este modelo convierte cada compra en una experiencia más allá del alimento, dando valor al elemento coleccionable y creando un vínculo prolongado con las familias. La utilización de licencias como la de The Emoji Company se vuelve un factor clave para destacar frente a la competencia, aprovechando la popularidad y el reconocimiento de personajes que acompañan la promoción.

Las campañas centradas en coleccionables representan una evolución en el marketing de comida rápida, donde el objetivo ya no es solo vender un producto, sino estimular hábitos de consumo a través del juego y la expectativa por completar series temáticas.