La histórica Avenida Orange en Coronado se llenó desde muy temprano de espectadores que esperaron hasta horas para asegurar un lugar privilegiado en la tradicional parada del 4 de julio. Esta edición, la número 77, reunió a miles de asistentes provenientes de distintas partes del condado de San Diego, creando un ambiente festivo y familiar.

El desfile comenzó a las 10:00 horas y se extendió por aproximadamente dos horas, durante las cuales desfilaron carros alegóricos, representantes de las ligas de infantería de la Marina, veteranos militares y clubes locales. Entre los presentes estuvieron funcionarios como el alcalde John Duncan y el senador Adam Schiff, quienes participaron en la celebración cívica.

Entre los asistentes destacó la presencia de residentes que siguen la tradición desde hace años, como Holly Barr, quien comentó que la convocatoria fue más alta que en ediciones anteriores. Barr y su amiga llegaron a las 4:00 de la madrugada, equipadas con sombrilla, mesa y botanas, para asegurar un buen lugar, siguiendo una costumbre que mantienen desde hace más de una década.

El impacto en la economía local también fue palpable. Comerciantes como Lori Smith, dueña de IB Pet, señalaron que la afluencia de visitantes impulsó las ventas de sus negocios. Restaurantes y cafeterías de la zona reportaron un incremento en el flujo de clientes durante el día, atribuyendo esta dinámica al ánimo festivo y la llegada de familias que no solo viven en Coronado, sino en comunidades cercanas.