En Quintana Roo, alrededor de mil policías estatales continúan sin cámaras corporales, un dispositivo que desde hace meses es obligatorio para mejorar la transparencia y el control en la labor de seguridad pública. La falta de equipamiento no se debe a la negativa de los agentes, sino a que aún no se ha completado la distribución de los dispositivos.
El secretario de Seguridad Ciudadana del estado confirmó que las primeras 350 cámaras se entregaron a los policías que tienen mayor interacción directa con la ciudadanía. Sin embargo, para cubrir la totalidad del personal es necesario realizar una inversión cercana a 30 millones de pesos, monto requerido para la compra y la implementación de estas tecnologías de vigilancia personal.
El funcionario señaló que su objetivo es equipar a todos los policías estatales con cámaras corporales antes de que concluya la administración actual. Destacó que contar con estos dispositivos no sólo garantiza el cumplimiento de la ley por parte de los agentes, sino que también fortalece la confianza de la población al poder verificar que las actuaciones policiales se realizan de manera responsable y transparente.

