El mercado global de tecnología experimentó un aumento considerable en la demanda de chips debido al auge de la inteligencia artificial, lo que provocó que el precio de estos componentes se duplicara en el primer trimestre del año y se proyecte un crecimiento adicional en los meses siguientes.
Este encarecimiento afecta directamente a la industria gamer, entre otros sectores tecnológicos que dependen de estos semiconductores para desarrollar productos y servicios avanzados. La presión sobre la oferta y la demanda refleja las transformaciones que la inteligencia artificial impulsa en el consumo y producción tecnológica a nivel mundial.
En contraste, Pemex reportó una caída en su inversión para el mismo periodo, ubicándose en un monto significativamente menor comparado con datos históricos del sector energético registrados por Hacienda. La disminución en la inversión, que fue del 51%, apunta a posibles ajustes en la estrategia financiera y operativa de la empresa dentro del contexto económico actual.
Estos movimientos en el sector tecnológico y energético revelan un panorama económico mixto, donde mientras la innovación tecnológica genera demandas crecientes, las inversiones en sectores tradicionales como el energético enfrentan retos y recortes presupuestarios importantes.

