Dos personas fueron detenidas en Estados Unidos bajo acusaciones de proteger al Cártel de Sinaloa, uno de los grupos criminales más poderosos de América Latina. Estas detenciones forman parte de una operación que busca desmantelar las redes de apoyo del narcotráfico internacional.

El gobierno estadounidense aseguró que “Los Chapitos”, descendientes del líder histórico del Cártel de Sinaloa, entregaron el control político en esa entidad a Rocha Moya, lo que refleja un entramado entre el crimen organizado y autoridades locales. Esta acusación contra Rocha Moya sería apenas el inicio de investigaciones más amplias encabezadas por la DEA.

Por otra parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores informó que Estados Unidos rechazó múltiples solicitudes de extradición desde México debido a la insuficiencia de pruebas presentadas. Este hecho genera preocupación sobre la coordinación binacional para perseguir a presuntos criminales.

Estas recientes acciones judiciales se suman a un contexto donde el Cártel de Sinaloa continúa manteniendo estructuras complejas que involucran tanto protección desde el poder político como la operación directa del narcotráfico. La acusación contra personajes vinculados al gobierno de Sinaloa marca un capítulo delicado en la lucha contra el crimen organizado.