Dos guatemaltecos reconocieron en tribunales estadounidenses su responsabilidad en una operación de tráfico de migrantes que terminó en un accidente con saldo trágico en Chiapas. Este siniestro, ocurrido en diciembre de 2021, dejó un total de 56 personas fallecidas y 113 heridas cuando un tráiler que transportaba personas indocumentadas se accidentó.

Los imputados son Josefa Quino Canil de Zavala y Alberto Marcario Chitic, quienes admitieron haber conspirado para trasladar migrantes desde Guatemala hacia Estados Unidos mediante rutas clandestinas que atravesaban México. Ambos enfrentan cargos por conspiración para introducir ilegalmente a extranjeros en suelo estadounidense, ocasionando graves daños y pérdidas humanas.

Según la fiscalía del sur de Texas, el grupo criminal que integraban reclutaba migrantes y les cobraba cuotas para facilitarles el viaje. Coordinaban el traslado de las personas usando diferentes medios, desde caminatas, microbuses y camiones ganaderos, hasta tráileres. En el caso específico de diciembre de 2021, el tráiler involucrado llevaba al menos 160 migrantes, incluidos menores no acompañados, y su accidente ocurrió cerca de la capital del estado de Chiapas.

El impacto legal para los responsables podría ser severo, incluyendo penas que alcanzan la cadena perpetua, debido al daño causado y las muertes derivadas de esta operación ilícita. El caso destaca la vulnerabilidad de quienes buscan cruzar la frontera bajo condiciones humanas y legales precarias, así como la complejidad del tráfico de personas en la región.