El avance de México en el Mundial 2026 impulsaría el ánimo de la población, traduciéndose en un incremento en la confianza del consumidor y un mayor dinamismo en sectores económicos, especialmente en las ciudades sede y zonas cercanas. Expertos del banco Banamex señalaron que el entusiasmo por el torneo puede estimular la demanda de bienes y servicios, lo que se reflejaría en indicadores económicos a corto plazo.
No obstante, el efecto positivo sobre la economía mexicana sería moderado. Según analistas de Banamex, la contribución del Mundial al Producto Interno Bruto (PIB) sería mínima, estimada en alrededor de 0.1 puntos porcentuales, equivalentes a cerca de dos mil millones de dólares. Este crecimiento se ve limitado por factores como el ausentismo laboral, un fenómeno observado en otras regiones donde los seguidores evitan acudir al trabajo para ver los partidos.
El ausentismo durante los días del Mundial representa un costo para la productividad, atenuando los beneficios económicos derivados del evento. Además, especialistas advirtieron que el incremento en el gasto podría ser temporal, pues tras la euforia inicial algunos hogares podrían priorizar el ahorro sobre el consumo, lo que reduce el impacto agregado en la economía anual.
Por otro lado, se destaca el potencial de largo plazo que tiene la Copa del Mundo como una plataforma internacional para promover el turismo en México. La exposición mediática podría atraer visitantes futuros, generando derrama económica adicional que beneficia al sector turístico y a la economía en general.
Los indicadores de confianza del consumidor y del productor, que reflejan la percepción y expectativas económicas, serán clave para medir el impacto real del Mundial. Banamex adelantó que una primera señal de estos efectos podría observarse en los datos publicados en julio, en coincidencia con el desarrollo del torneo.

