El Mundial de Fútbol 2026, que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá, ya cuenta con un ícono no oficial que ha capturado la atención del público: Merlín, un pato que se volvió viral en redes sociales. Esta figura ha ido ganando popularidad, hasta convertirse en un símbolo reconocido y utilizado por diversas marcas.
El fenómeno de Merlín destaca principalmente en el ámbito digital, donde su imagen se ha aprovechado para campañas y promociones relacionadas con el evento deportivo. Esta mascota espontánea refleja el entusiasmo y la creatividad que despierta el torneo en la afición mexicana.
En paralelo, la UNAM informó sobre un ahorro significativo en su proceso de exámenes al migrar a la modalidad en línea, lo que evidencia cómo las instituciones están incorporando tecnología para optimizar recursos. Además, este cambio parece afectar distintos aspectos como el tiempo necesario para concluir niveles educativos y la salud, debido al uso del celular durante la noche.
Otros datos relevantes vinculados al Mundial incluyen avances en infraestructura, como la inauguración reciente de un mercado vinculado a las obras del evento en Huipulco, y el aumento considerable en la afluencia del Metrobús, cuyo uso se ha incrementado en los últimos años en la Ciudad de México.
Estos aspectos forman parte de un panorama más amplio en el que el deporte, la tecnología y la movilidad urbana se intersectan en la antesala de un evento que pondrá a México en el centro de atención mundial.

