Durante la toma de las instalaciones de Canal Once, integrantes del movimiento estudiantil del Instituto Politécnico Nacional (IPN) recibieron una suma de dinero entregada por varios hombres, entre ellos uno que se identificó como exalumno de la Escuela Superior de Comercio y Administración (ESCA) de Tepepan. Pese a la entrega, los estudiantes admitieron haber aceptado el dinero “por miedo y presión”, sin tocar los billetes y con disposición a devolverlos.

El episodio ocurrió poco después de que representantes de la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Educación Pública se reunieran con los alumnos para entregar un documento relacionado con algunas demandas del pliego petitorio. Cerca de una hora más tarde, tres individuos con chalecos antibalas intentaron ingresar al canal acompañado de camionetas, lo que generó tensión y rechazo inmediato por parte de la comunidad estudiantil, que bloqueó y encadenó la entrada para impedir su acceso.

Los estudiantes señalaron que no conocían las intenciones reales ni la identidad precisa de los hombres; uno aseguró ser exalumno de la ESCA, pero no se confirmó. En un video divulgado en redes sociales de la comunidad politécnica, uno de los integrantes explicó que el miedo y la incertidumbre ante la situación compleja fueron las razones para aceptar el apoyo económico. Al mismo tiempo, persistió la decisión de no dejar entrar a esos individuos al canal y mantener control sobre la protesta.

La entrega del dinero y una despensa generaron polémica en internet y entre otros alumnos, cuestionando el origen de los fondos y el posible impacto en la legitimidad del movimiento. El vocero oficial defendió la postura del grupo, afirmando que el foco debe mantenerse en la respuesta escrita que dieron las autoridades a sus demandas, la cual consideraron insuficiente y alejada de sus expectativas.