Raymundo Tapia Mendoza fue consagrado como obispo de la Iglesia Apostólica Ecuménica Siervos del Espíritu Santo de Veracruz durante una ceremonia en Xalapa, donde monseñor Isidoro Abad Olivares presidió el rito tradicional de imposición de manos, la invocación del Espíritu Santo y el rezo de letanías. Esta iglesia, que no está vinculada con la Iglesia católica romana ni al Vaticano, ha ido consolidándose y requiere fortalecer su estructura pastoral en distintas regiones del país.
Monseñor Isidoro Abad Olivares explicó que la designación de Tapia Mendoza responde a la necesidad de atender a la creciente feligresía y clero repartidos en varias entidades mexicanas, como el Estado de México, Hidalgo, Querétaro, Michoacán, Tamaulipas, Coahuila y Quintana Roo, así como en ciudades estadounidenses como Washington D.C. y California. Esta expansión ha obligado a la iglesia a organizar su presencia con nuevos líderes para cubrir un amplio territorio.
En contraste con su crecimiento, esta comunidad ha enfrentado episodios de persecución y hostigamiento. Abad Olivares denunció ataques directos y un intento de secuestro en su contra perpetrado por miembros del clero católico romano de Atlacomulco, subrayando las tensiones existentes entre esta denominación y la Iglesia Apostólica Ecuménica. Este conflicto refleja las diferencias doctrinales y jerárquicas que separan a este movimiento religioso de la iglesia romana tradicional.
El obispo recién consagrado es originario de Nueva Italia, Michoacán, y su designación se juzga como un paso clave para fortalecer la presencia eclesial en la zona norte del país. La ceremonia, emocionante para los miembros de esta comunidad, tuvo lugar en una vivienda de la colonia Rafael Lucio, evidenciando el carácter pequeño pero unido de esta iglesia, que se diferencia no solo en prácticas sino también en su administración respecto a la iglesia católica tradicional.
Esta denominación mantiene un registro oficial bajo la clave SGAR/5471/2025, y aunque su liturgia recuerda en parte al catolicismo romano, sus autoridades, doctrina y estructura son independientes del Papa y la Curia Vaticana. La consagración del nuevo obispo simboliza tanto la consolidación interna como la voluntad de expandirse en contextos donde su presencia crece, pese a la oposición que enfrenta.

