La inseguridad en México ha cobrado un peso determinante en la opinión pública y en la evaluación del gobierno. Datos recientes reflejan cómo la confianza ciudadana se ha debilitado mientras la violencia se mantiene en niveles altos, especialmente en estados gobernados por Morena y sus aliados. Aunque la responsabilidad en seguridad es compartida entre distintos niveles de gobierno, quienes administran la mayoría del territorio enfrentan el costo político de estos resultados.

Un estudio de AtlasIntel revela que la aprobación del gobierno cayó significativamente en el último año y medio, mientras aumentó la percepción negativa y el sentimiento de valoración “regular”. A la par, un mapa nacional de homicidios muestra que tres de cada cuatro asesinatos ocurrieron en entidades bajo la administración de Morena, un dato que no implica responsabilidad directa pero que no puede ser ignorado en el análisis.

La seguridad pública es una política particular porque sus efectos son percibidos cotidianamente por la población sin necesidad de consultarlos en documentos oficiales. La tranquilidad al transitar, el regreso seguro de los hijos de la escuela o la reducción de la extorsión son indicadores inmediatos que moldean la percepción social. Después de décadas de estudio en seguridad, expertos destacan que aunque las estadísticas son discutibles, la experiencia diaria de los ciudadanos pesa igual o más en el terreno político.

Durante años, se ha argumentado que las estrategias contra el crimen organizado requieren tiempo para mostrar resultados concretos. Sin embargo, el desgaste político llega en el momento en que la ciudadanía se cuestiona por qué el miedo persiste pese a ese supuesto plazo. Esta inquietud modifica la agenda política y afecta el respaldo popular.

Es importante aclarar que la caída en la aprobación presidencial no se explica únicamente por la inseguridad, sino por una combinación de factores que incluyen la economía y servicios públicos. Sin embargo, la violencia representa un desafío visible y constante que impacta la estabilidad política y social del país.