La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) abrió un debate fundamental sobre la eutanasia y el suicidio asistido al reasumir la competencia para resolver un amparo que cuestiona la constitucionalidad de estas prácticas en México. Este proceso judicial busca definir si las personas con enfermedades terminales pueden ejercer su autonomía para decidir el fin de su vida, en contraste con las prohibiciones actuales en la Ley General de Salud y el Código Penal Federal.

El Pleno de la Corte consideró esta situación como una oportunidad para establecer un criterio novedoso en torno al respeto a la muerte digna. Entre los temas clave que analizará están el derecho a la autonomía personal, la facultad de los pacientes para decidir sobre su ciclo vital frente a la imposición estatal, y la relación entre los cuidados paliativos y la posibilidad de acceder a asistencia médica para morir con dignidad.

Para fundamentar su análisis, la SCJN revisa precedentes internacionales de países como Países Bajos, Bélgica, Canadá, Suiza y Colombia, donde la eutanasia y el suicidio asistido ya están regulados, sirviendo de referencia para posibles reformas en México. Este debate no surge en un contexto aislado, dado que una encuesta nacional reveló que la mayoría de la población mexicana apoya el derecho a adelantar la muerte en casos de sufrimiento extremo.

Organizaciones civiles a favor del derecho a morir con dignidad han valorado este avance judicial, ya que podría implicar una modificación al artículo 166 Bis 21 de la Ley General de Salud, que actualmente clasifica el "homicidio por piedad" y el "suicidio asistido" como delitos. Tras una votación mayoritaria, el asunto será asignado a un ministro para redactar un proyecto de resolución que podría transformar la legislación sanitaria y penal del país, protegiendo los derechos individuales y la dignidad humana en el final de la vida.