El Parque Zoológico del Centenario enfrenta una notable reducción en su afluencia de público tras la suspensión del trenecito, su atracción más popular, debido a recientes incidentes. La ausencia de este medio de transporte recreativo no solo desanima a los visitantes, sino que también deteriora las ventas de los comerciantes dentro del recinto.

Aunque las autoridades del parque reconocen que la temporada de calor y la estacionalidad provocan una disminución natural de visitantes durante este período, admiten que el impacto del cierre del trenecito ha acentuado la baja. Según el coordinador de actividades recreativas, la caída promedio por las altas temperaturas suele rondar el quince por ciento, pero el cierre de la atracción principal ha generado además una merma más significativa en la afluencia.

Los comerciantes, que dependen del flujo constante de visitantes, reportan pérdidas mayores a las acostumbradas en esta etapa. El encargado de un puesto de alimentos explicó que el descenso habitual en ventas por el calor podía ser de hasta un veinte por ciento, pero este año la contracción alcanzó el treinta por ciento, resultado directo del cierre del trenecito.

La administración municipal confirmó que los vagones y la maquinaria del tren están protegidos bajo un techo mientras se llevan a cabo peritajes técnicos para determinar el estado de la infraestructura. Expertos en Protección Civil y técnicos se encuentran revisando con detalle las unidades y el trazado de rieles para garantizar la seguridad antes de pensar en la reapertura.

El coordinador de recreación descartó negligencias graves en la estructura y calificó los incidentes como eventos fortuitos, indicando que podrían haberse producido en cualquier momento. Sin embargo, no se estableció aún una fecha para reanudar las operaciones del trenecito.

Ante este escenario, la dirección del zoológico confía en que, una vez que termine la temporada de intenso calor y con el inicio del calendario escolar y vacaciones, el parque podrá recuperar paulatinamente su flujo habitual de visitantes. Se prevé incrementar las actividades recreativas para atraer nuevamente al público y compensar la ausencia temporal del trenecito.