La organización Mexicanos Primero señaló que las movilizaciones y bloqueos impulsados por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) han provocado una interrupción significativa en el aprendizaje de estudiantes, especialmente en regiones como Oaxaca, Guerrero y Michoacán. Desde el inicio de la huelga nacional, más de 1.4 millones de niños y adolescentes han dejado de asistir a clases, afectando directamente su derecho fundamental a la educación.

Según datos de la Secretaría de Educación Pública, en Oaxaca los paros comenzaron incluso antes, desde finales de mayo. Mexicanos Primero advirtió que estas interrupciones no solo retrasan el calendario escolar oficial, sino que agravan las desigualdades educativas y sociales, ya que los estudiantes en situación de mayor vulnerabilidad se ven más perjudicados que sus compañeros en contextos con más recursos.

La organización enfatizó que las horas de aprendizaje perdidas son irrecuperables, pues no se compensan fácilmente tras acuerdos políticos o negociaciones. En este sentido, Mexicanos Primero hizo un llamado para dejar de aceptar los bloqueos como “daños colaterales” inevitables y propuso fortalecer la figura del docente, garantizando sus derechos laborales sin que ello comprometa su responsabilidad profesional en el aula.

En su declaración, Mexicanos Primero insistió en que la educación debe ser una prioridad nacional, por encima de intereses políticos o electorales, dado que la paralización de las escuelas limita las oportunidades de las nuevas generaciones y tiene un impacto directo en el desarrollo social del país.