Morena atraviesa un momento complicado tras su derrota en Coahuila, donde perdió todos los distritos de diputados locales frente al PRI. Esta debacle pone en jaque las expectativas del partido para los comicios federales y estatales del próximo año.

Ariadna Montiel, actual líder nacional y exsecretaria de Bienestar, enfrenta crecientes conflictos dentro del partido, especialmente con varios militantes que aspiran a contender por las gubernaturas en 17 estados. A partir del 22 de junio, estos interesados iniciarán formalmente su registro como Coordinadores Estatales de Defensa de la Transformación, cargos que les permitirán avanzar en sus precampañas.

En Guerrero, durante un evento convocado por Montiel y Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, se reunieron ocho aspirantes a la gubernatura, entre ellos figuras como Beatriz Mojica, Esthela Damián y Abelina López. Sin embargo, la presencia sorpresiva del senador Félix Salgado Macedonio, él mismo impedido estatutariamente para postularse debido a la relación con la gobernadora actual, generó un ambiente de presión sobre el proceso interno.

Por su parte, en Nuevo León, Montiel mantuvo encuentros privados con legisladores y aspirantes al gobierno estatal, incluidos Tatiana Clouthier, Andrés Mijes y Clara Luz Flores. La cita evidenció tensiones internas, ya que algunos integrantes destacados de Morena, como Mario Soto y Rodrigo Montemayor, no participaron en esta reunión ni en la sesión anticorrupción del Congreso local, en la que se debatía un juicio político contra el gobernador Samuel García.

Estas ausencias y disputas anticipan obstáculos para consolidar mayorías que permitan llevar a cabo procesos políticos claves, como la posible destitución del mandatario estatal, y reflejan las divisiones al interior del partido antes de una contienda electoral decisiva.