El fervor mundialista desbordó los espacios abiertos de Monterrey donde se transmitió el partido entre México y Ecuador, saturando el Parque del Agua y la Explanada de los Héroes. El evento alcanzó su capacidad máxima alrededor de las cinco y media de la tarde, por lo que cerraron sus accesos oficiales, aunque miles de aficionados intentaron ingresar por la fuerza.

Este escenario derivó en un incidente cuando decenas de personas derribaron un portón metálico de cuatro metros en la calle Aramberri, el cual cayó sobre un hombre quien resultó lesionado y fue trasladado por Protección Civil y el CRUM a un hospital local. Aunque inicialmente se rumoró sobre un fallecido y más heridos, las autoridades estatales desmintieron esas versiones y calificaron de falsas las informaciones.

Para contener a quienes buscaban entrar tras la clausura, elementos de la Guardia Nacional y Fuerza Civil implementaron un fuerte despliegue. En un momento, los agentes usaron gas lacrimógeno para dispersar a varios jóvenes que intentaban forzar el acceso, provocando que algunos resultaran afectados por el irritante.

Mientras tanto, otros asistentes lograron entrar tras escalar los portones, pero las fuerzas de seguridad mantuvieron un perímetro acordonado en las zonas más conflictivas para evitar nuevos accidentes. La capacidad del Gran Parque del Agua, con espacio para más de 60 mil personas, se llenó a las 18:45 horas, y poco después la Explanada de los Héroes también llegó al tope sin mayores incidentes.

Tras la victoria de la selección mexicana, las autoridades de Fuerza Civil reportaron que la celebración continuaba sin mayores inconvenientes y apelaron a que los asistentes respetaran las indicaciones de seguridad para evitar riesgos.