El gobierno de Nuevo León implementó una estrategia para cubrir con lonas y bardas varias colonias que forman parte de la ruta turística, con el objetivo de mejorar la imagen urbana frente a los visitantes. Esta acción ha generado polémica entre quienes la consideran una forma de invisibilizar zonas urbanas y otros que defienden la limpieza visual como beneficio para el turismo.

Las acciones consisten en instalar grandes lonas en fachadas, así como bardas pintadas, que bloquean la vista directa a viviendas y calles, dificultando a los turistas el acceso visual a estas zonas. El argumento oficial apunta a mejorar la percepción de la ciudad y ofrecer un entorno visual más ordenado en áreas transitadas por visitantes.

Sin embargo, este método ha despertado cuestionamientos sobre su impacto real en los residentes y el desarrollo social del área. Críticos advierten que estas medidas podrían ocultar problemáticas urbanas y afectar la identidad local, mientras que también señalan que ocultan la realidad de las colonias que requieren atención y obras públicas.

Además, algunos expertos urbanistas expresan preocupación por el uso estético para cubrir zonas vulnerables en lugar de invertir en soluciones estructurales y urbanísticas que mejoren directamente las condiciones de vida. Destacan que estas intervenciones momentáneas pueden resultar en acciones superficiales y efímeras, poco sostenibles en el mediano plazo.

Las autoridades locales aún no han dado detalles sobre la duración de estas cubiertas ni si contemplan complementar estas acciones con proyectos de desarrollo social o infraestructura que integren a las colonias al circuito turístico de manera más inclusiva.