Ocho jugadores de la selección de Túnez resultaron positivos por clembuterol tras su estancia en México para disputar un partido de la fase de grupos del Mundial 2026. Este hallazgo generó alarma dentro del torneo, pero según las investigaciones la sustancia habría entrado en sus organismos por el consumo de carne contaminada durante su concentración en Monterrey.

El clembuterol es un compuesto prohibido por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) debido a que mejora el rendimiento aumentando masa muscular y reduciendo grasa corporal. Sin embargo, en este caso, los niveles detectados son consistentes con una intoxicación alimentaria y no un consumo intencional para dopaje.

La FIFA abrió una investigación que apunta a un restaurante en Monterrey como posible fuente de la carne contaminada. Esta situación descartaría la imposición de multas o sanciones para los futbolistas involucrados, ya que no se trataría de una violación consciente de las normas antidopaje.

Este episodio llamó la atención de la selección de Inglaterra, próxima rival de México en los octavos de final del torneo. Al llegar al país, el equipo inglés viajó con sus propios chefs para evitar riesgos similares con alimentos contaminados, especialmente carne que pudiera contener clembuterol.

El caso subraya los riesgos que implica la contaminación alimentaria durante competiciones internacionales, donde incluso un alimento común puede colocar en aprietos a los deportistas y sus equipos ante rigurosos controles antidopaje.