El desplazamiento forzado de miles de personas en Michoacán, incluidas numerosas niñas y niños, es atribuido por el Partido Acción Nacional (PAN) al Cártel de Morena, que según sus dirigentes mantiene un control absoluto sobre los poderes del estado. Esta organización política fue señalada de encubrir y colaborar con el crimen organizado, lo que agrava la inseguridad y violencia en regiones vulnerables como Tierra Caliente y la Costa de Michoacán.
El líder estatal del PAN, Carlos Quintana Martínez, reclamó al gobierno local una acción urgente para proteger a las comunidades afectadas por enfrentamientos armados y amenazas constantes. Advirtió que la pasividad ante la violencia ha provocado pérdidas y temor generalizado, responsabilizando al actual régimen, que lleva ocho años en el poder, por no atender la crisis humanitaria que enfrentan miles de michoacanos.
El dirigente también denunció que el llamado Cártel de Morena gobierna con mano dura no solo en el Ejecutivo, sino también en el Legislativo y Judicial, consolidando un dominio que a su juicio perjudica la gobernabilidad y la justicia en el estado y el país. Por ello invitó a la ciudadanía a involucrarse activamente en los procesos electorales próximos, planteando al PAN como alternativa para liberar a Michoacán del control que este grupo mantiene.
Carlos Quintana planteó que el próximo ciclo electoral representa una oportunidad para que Michoacán elija un cambio y así enfrentar la inseguridad provocada por la supuesta alianza entre el Cártel de Morena y el crimen organizado. La exigencia principal del PAN es la intervención inmediata para detener el desplazamiento y restaurar la paz en las zonas afectadas.

