El Parque del Agua, presentado como un legado de sostenibilidad y espacio de recreación para Monterrey, sigue sin estar listo pese a la llegada de los primeros visitantes por el Mundial de fútbol. Aunque destinado a la conservación hídrica y convivencia familiar, el parque muestra una imagen inconclusa que dista mucho del proyecto original.
Un recorrido por el lugar reveló que varios trabajadores laboran intensamente, especialmente en la zona de los lagos. Sin embargo, estas áreas que ya cuentan con agua tienen una tonalidad verdosa, y se perciben otros problemas como pasto seco, alcantarillas a la vista y adoquines mal colocados. La infraestructura no está acondicionada para ofrecer una experiencia plena a los visitantes.
También se detectaron carencias en la iluminación pública durante el partido entre Suecia y Túnez, donde algunas zonas permanecieron oscuras. La falta de accesos adaptados para personas con discapacidad en las áreas inspeccionadas evidencia un incumplimiento en criterios básicos de inclusión y seguridad.
A pesar de la alta relevancia que tiene este parque para la proyección internacional de Monterrey durante el Mundial, no se ha fijado una fecha definitiva para su conclusión total, manteniendo el proyecto como una pendiente que podría afectar la imagen urbana y turística de la ciudad.

