Pumas buscó incorporar a Jordan Carrillo, pero la negociación con Santos Laguna quedó marcada por la polémica. Inicialmente, los Guerreros informaron a Pumas que el costo del futbolista era de 8 millones de dólares, una cifra que los auriazules consideraron elevada y por la que solicitaron una reducción.

En una segunda reunión, Santos Laguna reveló que el jugador ya había sido vendido a Chivas por un monto inferior: 5 millones de dólares por el 70% de sus derechos, mientras que el club lagunero mantendría el 30% restante. Esta información puso en duda la transparencia de la oferta inicial dirigida a Pumas.

El periodista David Medrano detalló que, tras esta revelación, Pumas aguardó una contraoferta o un margen de negociación por parte de Santos, pero nunca recibieron respuesta, lo que dejó en suspenso la posibilidad de concretar la transferencia. Este desenlace agrava la situación deportiva y administrativa de Pumas, que atraviesa problemas en distintas áreas del equipo, incluyendo la búsqueda de entrenador y renovación en defensa y mediocampo.