El reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas y afromexicanos como sujetos de derecho público marcó un avance histórico para México, aseguró la presidenta Claudia Sheinbaum. Este cambio garantiza su autonomía, la preservación de sus formas de organización y el ejercicio pleno de sus derechos, incluyendo acceso a la tierra y al agua.
Sheinbaum destacó que, pese a varias reformas constitucionales a lo largo de la historia, ninguna había otorgado un reconocimiento tan amplio y efectivo. La reciente reforma al artículo 2 constitucional representa un hito al reconocer por primera vez los derechos colectivos de estos pueblos a decidir sus propias formas de gobierno de acuerdo con sus usos y costumbres.
La mandataria vinculó este logro con cinco siglos de resistencia de los pueblos originarios y destacó ejemplos como el caso de Cherán, comunidad que ha defendido con éxito su autonomía y el cuidado de sus bosques mediante la organización comunitaria. Sheinbaum también mencionó la visita del rey de España, quien por primera vez admitió los abusos cometidos durante la Conquista, señalando que ese acto constituye un reconocimiento clave para la dignidad del Estado mexicano.
Además, enfatizó que esta reforma no solo es un logro jurídico, sino que integra una visión de humanismo que vuelve a valorar la historia, cultura y lucha de los pueblos indígenas como base para un México más justo e inclusivo.

