La ausencia de Mirna Barrera Vera ha dejado un vacío difícil de entender para su familia. A siete meses de su desaparición, sus hijas aún no tienen respuestas concretas ni pistas claras sobre su paradero.

El 9 de diciembre, Mirna, de 86 años, salió sola de su casa en el barrio de La Ermita para acudir al ISSSTE de Lindavista debido a un dolor en el brazo. Sin embargo, antes de ser atendida abandonó la clínica. Fue vista deambulando por la zona poniente de Mérida, incluyendo varias paradas y viajes en transporte público. Pese a los esfuerzos y las constantes búsquedas, no se sabe en qué momento exacto o dónde pudo haberse desviado de su ruta ni qué le pudo haber ocurrido.

Una mujer ayudó a Mirna en un paradero frente a un supermercado de Ciudad Caucel mientras pretendía llegar al centro de la ciudad, pero finalmente descendió en la Av. Canek y caminó hacia el Periférico, donde fue vista por última vez. Se presume que tomó un autobús Va y Ven, tras lo cual no hubo más datos.

La rutina familiar cambió drásticamente. Las fechas emblemáticas como cumpleaños, Navidad y Día de las Madres se sienten especiales y dolorosas, marcadas por su ausencia. No obstante, la búsqueda continúa y se ha vuelto el foco central para sus hijas, quienes se coordinan con la Fiscalía para organizar los recorridos en las zonas donde Mirna pudo haber estado.

Lizzette Arceo Barrera, una de sus hijas, explica que mantiene viva la esperanza por la fuerza que le da la fe y la constante actividad para encontrar a su madre: lleva volantes y mantas en el coche, los distribuye en distintos lugares y dedica los domingos a pegarlos en la ciudad. La búsqueda abarca colonias del poniente y rutas de transporte público recorridas con perros de rastreo.

Mirna Barrera era independiente y acostumbraba a hacer sus tareas diarias sola, como caminar o hacer compras, incluso visitar la Catedral a principios de cada mes. Aquella vez, sin avisar a sus familiares, decidió ir a urgencias por su cuenta. Desde entonces, su destino es un misterio que la familia intenta esclarecer sin perder la esperanza.