Durante semanas, residentes de zonas como el Zalate, Hermosa Provincia y Miguel Hidalgo, entre otras, han recibido agua potable del SIAPA con un aspecto turbio y un olor desagradable. En los últimos días, el agua presenta un aroma intenso a fierro, lo que ha complicado su uso cotidiano en casas y ha generado quejas sobre su salubridad.

Una vecina de la colonia Miguel Hidalgo describió que el agua, aunque a veces parece más clara, mantiene un olor penetrante que resulta muy incómodo para realizar actividades básicas como lavar trastes, cepillarse los dientes o bañarse. Además, mencionó que el agua sucia llegó a oler a excremento, afectando la higiene personal y la limpieza del hogar, lo que ha obligado a muchos a comprar agua embotellada para uso diario.

La autoridad estatal encargada de supervisar la calidad del agua, COPRISJAL, no ha difundido hasta ahora un análisis detallado del contenido que están recibiendo los usuarios. Solo se ha señalado que en algunas áreas hay deficiencia en los niveles de cloro, lo que podría estar relacionado con la contaminación y el mal olor reportado.

El problema no solo afecta la percepción sobre el agua potable, sino también puede tener impacto directo en la salud de los usuarios, ya que el agua turbia y con olor fuerte puede irritar la piel y causar molestias oculares. La falta de una respuesta oportuna por parte de las autoridades ha generado indignación entre los afectados.

Ante esta situación, los vecinos insisten en la necesidad de que se realicen más acciones para mejorar la potabilización del agua y se informe de manera transparente sobre los análisis realizados. Mientras tanto, la compra continua de agua embotellada incrementa los gastos en los hogares y pone en evidencia la crisis en el suministro.