Claudia Sheinbaum decidió aplazar cualquier pronunciamiento sobre la posible normalización de relaciones diplomáticas entre México y Ecuador hasta después del encuentro deportivo entre ambas selecciones en el Mundial de Futbol 2026. Esta respuesta se dio durante su conferencia matutina tras ser consultada sobre las recientes declaraciones del presidente ecuatoriano Daniel Noboa, quien mostró disposición para reanudar el diálogo bilateral tras más de dos años de ruptura.

El distanciamiento entre México y Ecuador se originó en abril de 2024, luego de que fuerzas de seguridad ecuatorianas irrumpieran en la embajada mexicana en Quito para detener al exvicepresidente Jorge Glas, asilado por México. Este acto motivó que el gobierno mexicano suspendiera sus relaciones diplomáticas y presentara una demanda ante la Corte Internacional de Justicia por violación de la inviolabilidad diplomática.

Ante la llegada de aficionados ecuatorianos a México para el Mundial, Sheinbaum reiteró la política de apertura del país hacia visitantes extranjeros y subrayó la hospitalidad del pueblo mexicano, poniendo como ejemplo la cálida bienvenida que recibió la selección de Irán en Tijuana, que incluyó mariachis y muestras espontáneas de afecto. La mandataria remarcó que estas expresiones populares reflejan una solidaridad entre pueblos independiente de las disputas entre los gobiernos.