La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) suspendió temporalmente a tres establecimientos dedicados a la purificación y venta de agua en Fresnillo. La medida responde a irregularidades detectadas en el producto que, en algunos casos, superó los límites máximos permisibles establecidos en la Norma Oficial Mexicana.
Según explicó Gerardo Páez Alaníz, los problemas identificados se relacionan principalmente con la presencia de contaminantes como coliformes y niveles elevados de flúor. Estas fallas suelen derivar de un mantenimiento insuficiente en los equipos de purificación, lo que puede generar riesgos para la salud si el consumo se prolonga sin atención.
Las empresas clausuradas temporalmente pueden reanudar ventas y operaciones una vez que comprueben la corrección de las deficiencias señaladas. No obstante, enfrentan procesos administrativos que podrían resultar en sanciones económicas o amonestaciones si incumplen nuevamente los requisitos sanitarios.
Es importante distinguir la suspensión temporal de la clausura definitiva: esta última implica el cierre permanente del establecimiento en caso de reincidencia o incumplimientos graves de la normativa sanitaria. COFEPRIS mantiene así su vigilancia sobre la calidad del agua potable que se distribuye, buscando proteger la salud pública frente a contaminantes.

