El expresidente Felipe Calderón rememoró el domingo el vigésimo aniversario de las elecciones presidenciales de 2006 con una publicación en redes sociales donde agradeció el respaldo recibido durante aquella contienda. En su mensaje, enfatizó que fue la elección más competida de la historia reciente de México y defendió el gobierno que encabezó como un periodo con “luces y sombras” que tomó decisiones en beneficio del país.

Esta declaración generó una oleada de críticas principalmente en plataformas digitales, donde usuarios cuestionaron la legitimidad de su triunfo, acusándolo de ser producto de un fraude. Recordaron además las protestas y movilizaciones postelectorales, así como diversos hechos polémicos ligados a su administración, como la actuación de su exsecretario de Seguridad Pública, condenado en Estados Unidos por vínculos con el narcotráfico.

En respuesta directa, desde Palacio Nacional, la actual presidenta Claudia Sheinbaum reafirmó que aquella elección estuvo marcada por irregularidades y un fraude que, en sus palabras, permitió a Calderón usurpar la Presidencia durante seis años. Sheinbaum recordó el proceso de desafuero del entonces candidato Andrés Manuel López Obrador y la campaña mediática en su contra, además de señalar anomalías en varias actas de casilla que motivaron la exigencia de un recuento voto por voto.

Según la mandataria, el Tribunal Electoral ordenó revisar aproximadamente el 9% de las casillas, lo que redujo la diferencia entre Calderón y López Obrador. También mencionó la intervención del entonces presidente Vicente Fox como un factor reconocido por el órgano electoral que influyó en aquel proceso. Estas declaraciones mantienen vigente el debate sobre la controversia que marcó uno de los procesos electorales más disputados en la historia reciente de México.