Francia y Reino Unido confirmaron un acuerdo con Omán para desplegar fuerzas militares que aseguren la libre navegación en el estrecho de Ormuz, una vía crucial para el comercio mundial. La colaboración surge después de la reapertura del corredor marítimo tras el alto al fuego entre Irán y Estados Unidos, que había generado bloqueos y tensión en la región.

El pacto implica que Omán brindará apoyo para proteger sus aguas jurisdiccionales mientras se implementa una misión multinacional orientada a respaldar la libertad de tránsito por el estrecho. Esta tarea incluye operaciones de desminado y medidas para garantizar la seguridad de las embarcaciones que cruzan una de las rutas marítimas más delicadas en términos geopolíticos.

En un comunicado conjunto, los líderes Emmanuel Macron y Keir Starmer subrayaron que restablecer un tránsito seguro para todos los países es una prioridad global. Además, reiteraron el compromiso de defender la estabilidad regional, respetar la soberanía de los Estados y fortalecer la cooperación internacional en la aplicación del derecho marítimo.

Desde la tregua firmada a mediados de junio, el tránsito marítimo comenzó a normalizarse pero continúa siendo frágil debido a las tensiones persistentes y algunos incidentes reportados en la zona. Datos recientes indican una recuperación del tráfico con fluctuaciones diarias, y un aumento en la presencia de buques bajo bandera iraní que a su vez han obligado a operadores navieros a modificar sus rutas, optando por trayectorias menos visibles y con mayor riesgo.