El gobierno de Jalisco negó cualquier intento de privatizar el servicio de agua potable en la entidad. Según Alberto Esquer, el encargado del gabinete estatal, la participación de la iniciativa privada se restringe exclusivamente a la realización de obras de infraestructura, como el Acueducto de Chapala y la construcción de plantas potabilizadoras.
Esquer enfatizó que el manejo operativo del Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) continuará siendo responsabilidad del gobierno. Rechazó categóricamente que el sector privado participe en la administración o en la operación cotidiana del servicio de agua o de la Comisión Estatal del Agua (CEA).
El Acueducto de Chapala es una infraestructura que transporta agua desde el lago del mismo nombre hasta Guadalajara, a través de una tubería que recorre varios kilómetros. Las plantas potabilizadoras, por su parte, son esenciales para mejorar la calidad del agua que se distribuye a la población. Estas obras requieren el aval de la Comisión Nacional del Agua, motivo por el cual no se presentó inicialmente el proyecto ante el Congreso local.
El funcionario reconoció que SIAPA enfrenta un retraso histórico, problemas financieros profundos y una cartera vencida que supera los 20 mil millones de pesos. Por esta razón, el gobierno estatal asumió la responsabilidad de resolver estas deficiencias, en paralelo con el organismo operador.
Al describir la situación como un «cáncer» que debe ser extirpado para mejorar el sistema, Esquer informó que ya se ejecutan obras claves para mejorar la calidad del agua. Destacó el avance inmediato del bypass La Calera y el desarrollo del primer tren de la planta potabilizadora, que se pondrán en marcha en unos meses y cuyos efectos se comenzarán a notar en las próximas semanas.

