El Gobierno federal descartó la abrogación de la Ley del ISSSTE, pese a las demandas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), y reiteró su disposición a mantener una mesa permanente de diálogo para resolver otros planteamientos magisteriales. Las secretarías de Gobernación y Educación Pública informaron que, tras múltiples reuniones, se avanzó en varias solicitudes del magisterio disidente, aunque la excepción continúa siendo la modificación del marco legal del ISSSTE por sus implicaciones económicas.

Autoridades precisaron que varios análisis técnicos señalan que la abrogación de dicha ley tendría un impacto significativo en las finanzas públicas, poniendo en riesgo recursos destinados a sectores clave como la educación, salud, infraestructura y programas sociales para las generaciones actuales y futuras. Por esta razón, esa demanda ha quedado fuera de los posibles acuerdos.

Ante la falta de respuesta favorable de la CNTE a la propuesta presentada por el Gobierno federal a principios de junio, se planteó una nueva etapa de trabajo basada en tres ejes principales: fortalecer el sistema público de pensiones con una aseguradora pública complementaria al PENSIONISSSTE; impulsar una reforma que rediseñe la relación entre el Estado y el magisterio bajo criterios de transparencia y respeto a los derechos laborales; y establecer mesas estatales para atender atrasos educativos, justicia para víctimas y la reinstalación de docentes cesados.

Las secretarías enfatizaron que el Gobierno continuará privilegiando el diálogo y la negociación para evitar que las protestas afecten el cierre del ciclo escolar y el derecho a la educación de millones de estudiantes. Además, reafirmaron que se respetan el derecho a la protesta y la libertad de tránsito en todo momento.

Finalmente, confirmaron que la Secretaría de Gobernación, la Secretaría de Educación Pública y el ISSSTE mantendrán una mesa permanente para seguir atendiendo las exigencias del magisterio por vías institucionales, con la intención de construir acuerdos que beneficien a todas las partes involucradas.