El proyecto hidráulico Presa Mujer Solteca enfrentó su primera batalla legal cuando el artista plástico y defensor de derechos humanos Markoa Vásquez interpuso un amparo federal contra su construcción. La acción judicial denuncia posibles afectaciones a derechos ambientales, territoriales e indígenas, señalando irregularidades en procesos de consulta y evaluación ambiental.

La demanda, apoyada por la organización Litigio Estratégico Indígena A. C., pone en cuestión la falta de transparencia y cumplimiento en la consulta a comunidades originarias, así como posibles omisiones en la planificación y ejecución del megaproyecto. Esta presa forma parte de un sistema hidráulico que incluye un acueducto de más de 100 kilómetros, estaciones de bombeo y una planta potabilizadora para abastecer de agua potable a los Valles Centrales de Oaxaca.

El litigio apunta directamente a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) como responsable de permisos y autorizaciones, destacando la ausencia de evaluaciones integrales de impacto ambiental y social. Además, recuerda el historial de desplazamientos forzados de comunidades chinantecas y mazatecas por proyectos anteriores, lo que intensifica la necesidad de un análisis riguroso antes de continuar con el avance de la obra.

Estos antecedentes subrayan la importancia de incorporar mecanismos efectivos de consulta indígena y garantizar el respeto a los derechos colectivos, especialmente sobre el medio ambiente, acceso al agua y patrimonio biocultural. La organización que acompaña a Vásquez demanda que cualquier desarrollo de esta magnitud cuente con estudios completos y participación genuina para evitar daños irreversibles a las comunidades y ecosistemas afectados.