El Jurado Nacional de Elecciones de Perú oficializó la victoria de la conservadora Keiko Fujimori tras un conteo ajustado que mantuvo al país en incertidumbre durante casi un mes. Fujimori superó por cerca de 50,000 votos a su rival progresista Roberto Sánchez en la segunda vuelta presidencial realizada a principios de junio.

Keiko Fujimori, líder del partido Fuerza Popular, obtuvo más de 9.2 millones de votos comparados con los aproximadamente 9.1 millones de Sánchez, representante de Juntos por el Perú. Este resultado marca su cuarto intento por llegar a la presidencia tras perder por márgenes estrechos en campañas anteriores.

La conservadora no asistió a la ceremonia de proclamación, que tuvo lugar casi un mes después del balotaje, y se espera una segunda entrega formal de credenciales en fecha aún no definida. A través de sus redes sociales, Fujimori destacó que el proceso de transición es una oportunidad para dialogar y prepararse para el inicio de su gobierno.

En una breve declaración sin preguntas, la presidenta electa afirmó que su administración preservará lo que funciona y corregirá fallas, haciendo énfasis en restaurar el orden en las calles, las instituciones y el Estado. Reconoció además que el país se encuentra casi dividido y reiteró su compromiso de escuchar a todos los sectores.

Por su parte, Roberto Sánchez rechazó el resultado electoral y denunció fraude, aunque no presentó pruebas que lo respalden. Sánchez subrayó que hubo cambios en las reglas para la custodia de votos en el exterior, lo que a su juicio influyó en la estrecha victoria de Fujimori. A pesar de ello, observadores internacionales de la OEA y la Unión Europea certificaron la transparencia del proceso electoral.

Durante semanas, Sánchez y sus seguidores realizaron manifestaciones pacíficas en Lima en protesta contra el fallo electoral. Esta no es la primera ocasión en que perdedores en Perú cuestionan sin evidencia la legitimidad de resultados; en 2021, la misma Keiko Fujimori acusó de “fraude en mesa” tras perder frente a Pedro Castillo.

Keiko Fujimori es hija del expresidente Alberto Fujimori, cuyo mandato se destacó por la lucha contra el grupo armado Sendero Luminoso y que permanece como una figura controversial en la historia política del país. En campaña, reivindicó la gestión de su padre y prometió combatir la delincuencia para ordenar el país.