El Gobierno de México enfrenta un periodo crítico de aproximadamente tres años para implementar reformas que impidan la pérdida de su grado de inversión, según alertaron economistas de BBVA México. Estos expertos señalaron que aunque las principales agencias calificadoras mantienen por ahora una perspectiva estable sobre la deuda soberana mexicana, existen riesgos que requieren atención inmediata.
Carlos Serrano, economista jefe de BBVA México, detalló que las agencias suelen advertir con anticipación mediante la modificación de la perspectiva antes de rebajar la calificación crediticia. Esto significa que México aún cuenta con una ventana de tiempo para corregir los desequilibrios fiscales y evitar un deterioro en su calificación soberana. Entre las medidas prioritarias destacó la necesidad de mejorar la recaudación fiscal, además de abordar los problemas estructurales del modelo operativo de Pemex.
Por otro lado, Arnulfo Rodríguez, también economista de BBVA México, alertó sobre el posible aumento de la deuda pública, estimando que podría alcanzar un 60 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) hacia 2030 si no se adoptan ajustes fiscales relevantes. Además, advirtió que el actual bajo crecimiento económico complica la sostenibilidad de esa deuda, pues las agencias consideran esta variable como un factor clave para evaluar el riesgo crediticio.
Recientemente, la agencia S&P modificó la perspectiva de México de estable a negativa, reflejando preocupaciones respecto a la consolidación fiscal y el incremento de la deuda gubernamental. Este cambio refuerza la urgencia de implementar reformas fiscales y estructurales para garantizar la estabilidad financiera del país y mantener la confianza de los mercados internacionales.

