Tras detectar una mancha oscura en las inmediaciones del Río Pánuco, Pemex descartó la presencia de derrames de hidrocarburos en la zona. La empresa estatal activó protocolos de seguridad y ambientales que incluyeron inspecciones terrestres y marítimas, así como muestreos en distintos puntos, sin encontrar hidrocarburos en fase libre.

En coordinación con autoridades ambientales y portuarias, Pemex aseguró que no existen rastros de crudo en el río, aunque continúa investigando el origen de la coloración irregular con personal especializado. Como medida preventiva, la compañía mantiene el despliegue de barreras marinas y un monitoreo constante de las condiciones operativas para garantizar la protección del ecosistema.

Paralelamente, el gobierno federal confirmó que Pemex se encuentra en proceso de firmar un convenio con Petrobras, que permitirá aprovechar la experiencia brasileña en exploración y producción en aguas profundas y ultraprofundas. Este acuerdo inicial prevé esquemas de trabajo conjunto que podrían evolucionar hacia proyectos mixtos en campos específicos para fortalecer la capacidad tecnológica y operativa de Pemex.

La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que Petrobras cuenta con tecnologías para operar en aguas con tirantes superiores a los 2 mil 500 metros, algo que Pemex no ha desarrollado completamente. Entre los activos más importantes de la brasileña se encuentra el campo Búzios, el mayor yacimiento en aguas ultraprofundas a nivel mundial.

Además de la exploración petrolera, la alianza podría ampliarse a proyectos de gas natural y refinación, en el marco de una estrategia energética conjunta entre México y Brasil. Recientemente, la mandataria mexicana conversó con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva sobre posibles áreas de colaboración en ciencia, innovación y desarrollo tecnológico.

Las delegaciones técnicas de ambas compañías ya iniciaron evaluaciones sobre viabilidad geológica, reservas y aspectos regulatorios, apuntando a una integración operativa en el mediano plazo. Así, mientras Pemex gestiona incidentes locales, abre una nueva etapa con una cooperación internacional que busca potenciar sus capacidades en entornos de alta complejidad, especialmente en el Golfo de México.