El Congreso de Tamaulipas aprobó reformas que eliminan disposiciones legales que criminalizaban a la comunidad LGBT+ y garantizan un trato médico sin discriminación. Sin embargo, activistas advierten que aún quedan asuntos fundamentales pendientes que limitan la plena protección de derechos.
Entre los temas más urgentes figura la Ley de Identidad de Género, cuya ausencia impide que las personas trans cuenten con garantías legales claras para el reconocimiento de su identidad. Además, aún no se ha derogado la criminalización del VIH, un obstáculo para quienes viven con el virus y enfrentan discriminación y exclusión social.
Asimismo, la falta de mecanismos integrales contra los crímenes de odio sigue generando riesgos para la seguridad de la comunidad LGBT+. Organizaciones civiles critican la ausencia de políticas públicas sólidas y recursos presupuestales suficientes para abordar esta problemática de forma efectiva.
Durante el mes del Orgullo, se destacó una reforma federal aprobada por el Senado que incorpora el respeto a la preferencia sexual, identidad y expresión de género en diversas leyes. Esta medida busca garantizar la no discriminación en ámbitos clave como la educación, la salud, el empleo y la vivienda, aunque su implementación completa aún es un reto.
El activista Celso Pérez Ruiz, presidente de Tendremos Alas A.C., reconoció los avances legislativos recientes pero insistió en que la lucha por la igualdad y el respeto continúa. Subrayó la necesidad de traducir las reformas en políticas concretas y asignar los recursos necesarios para que esos cambios tengan un impacto real en la vida de las personas LGBT+ en Tamaulipas.

