Ante la temporada de lluvias y ciclones tropicales, las autoridades militares pusieron en marcha el Plan DN-III-E en Oaxaca para proteger a la población y reducir riesgos por inundaciones y fenómenos hidrometeorológicos. El despliegue incluye vigilancia permanente sobre los principales ríos de la región, así como la verificación de albergues temporales para garantizar espacios seguros ante posibles evacuaciones.
Personal del Ejército Mexicano, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional recorrieron las cuencas de los ríos Atoyac, Grande, Mixteco, Salado y Papaloapan para monitorear sus niveles y detectar con anticipación zonas vulnerables. De manera simultánea, mantienen coordinación con las autoridades de Protección Civil y realizan un seguimiento constante de las presas en la entidad, buscando prevenir emergencias y facilitar la emisión oportuna de alertas.
En acciones complementarias, las fuerzas armadas apoyaron a las comunidades de Plan de Águila y San Isidro Naranjal, en el municipio de San José Chiltepec, que resultaron afectadas por el desbordamiento del arroyo San Isidro Naranjal, el cual ya volvió a su cauce normal. Los efectivos realizaron labores de limpieza y distribuyeron ayuda humanitaria, incluyendo cobijas, despensas y artículos de higiene.
Las autoridades hicieron un llamado a la población para mantenerse informada exclusivamente a través de canales oficiales, seguir las indicaciones de Protección Civil y reportar cualquier situación de emergencia a las instancias correspondientes. Estas medidas refuerzan el compromiso del Ejército Mexicano, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional con la seguridad y el bienestar de los habitantes del estado.

