El 1 de mayo, burócratas agremiados al Sindicato de Trabajadores de los Poderes del Estado e Instituciones Descentralizadas de Carácter Estatal de Oaxaca (STPEIDCEO) conmemoraron el Día del Trabajo en medio de enfrentamientos internos. La marcha, que partió desde el Jardín Madero hacia el Zócalo capitalino, fue escenario de al menos tres conatos de violencia entre la Comisión de Vigilancia del Comité Ejecutivo y trabajadores que se identifican como afectados por el decreto 24.
Desde el inicio, la dirigencia encabezada por Carmen Zárate Rojas, secretaria general del sindicato, debió abrirse paso entre empujones de grupos disidentes que protestaban exigiendo la realización de una asamblea. Los inconformes gritaban consignas de traición contra la cúpula sindical. Durante el trayecto hacia el Zócalo se registraron enfrentamientos adicionales que tensionaron la movilización.
Una vez llegada al Zócalo, Zárate Rojas destacó que pese a los intentos de división interna, se lograron avances en derechos laborales, entre ellos un incremento del 8.2 por ciento en prestaciones. Sin embargo, la calma fue breve. Tras un recorrido frente al Palacio de Gobierno, la dirigente fue resguardada por integrantes de la Comisión de Vigilancia y retirada de manera inmediata ante la llegada del grupo disidente.
El descontento escaló cuando los inconformes quemaron las gorras que el Comité Ejecutivo les había obsequiado como símbolo, rechazando lo que consideran una defensa insuficiente de sus derechos laborales. Al concluir la marcha, ambos sectores se acusaron mutuamente de generar violencia. Los simpatizantes de la dirigencia sindical apuntaron a la diputada federal del PT Margarita García como promotora de los actos violentos, mientras que el grupo disidente acusó a Zárate Rojas de utilizar un grupo de choque para agredir a los manifestantes.

