A lo largo de 36 años, Alicia Lucero Peña Martínez ha consolidado su labor en el Laboratorio de Análisis Bioquímicos Clínicos de la Clínica Multidisciplinaria de Salud de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), donde su trabajo ha contribuido decisivamente a mejorar el diagnóstico oportuno de pacientes y respaldar la salud en el entorno universitario.

Su vocación y compromiso comenzaron en su infancia en Toluca, en un hogar integrado por padres maestros y tres hermanos. Desde pequeña, disfrutaba del deporte y las ciencias por igual, destacando un interés temprano por las matemáticas, la física y las prácticas de laboratorio durante sus estudios en el Plantel “Lic. Adolfo López Mateos” de la UAEMéx. Esta combinación de ciencias exactas y curiosidad natural la llevó a decidirse por la química clínica, carrera que la apasiona y a la que dedica su vida profesional.

Durante su formación universitaria, Alicia desarrolló su tesis en bacteriología en el Centro Universitario de Investigaciones Médico Clínicas (CUIMEC), hoy conocido como Clínica Multidisciplinaria de Salud, bajo la guía de la química Ana María Hernández Maruri. Este espacio la integró al equipo laboral que definiría su trayectoria en la UAEMéx. No solo se ha mantenido actualizada mediante diplomados, cursos y especializaciones, sino que también obtuvo una Maestría en Ecología que le valió reconocimientos nacionales como la Presea Ignacio Manuel Altamirano y el Premio a los Mejores Estudiantes de México.

Su experiencia profesional trasciende el ámbito académico: ha colaborado con diversas instituciones médicas, incluyendo la Policlínica y el Centro Médico del ISSEMyM, el Sanatorio Florencia, Médica San Ángel, la Cruz Roja delegación Toluca y el Centro Oncológico Estatal. Estas colaboraciones ampliaron su perspectiva clínica y fortalecerán su capacidad para enfrentar los retos del diagnóstico médico desde distintos frentes.

Actualmente, como responsable sanitaria del laboratorio, dirige con disciplina la interpretación de resultados y la gestión del servicio, asegurando una atención integral que complementa la labor médica y tiene un impacto directo en la salud comunitaria. Su continua dedicación es un ejemplo de compromiso profesional y servicio público desde la ciencia aplicada.