El reciente brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) elevó la cifra oficial de muertes a 196, mientras que los casos confirmados suman 837 desde que la emergencia sanitaria se declaró en mayo. En las últimas 24 horas, las autoridades reportaron 29 nuevos contagios y cuatro defunciones, manteniendo una tasa de letalidad alrededor del 23%.
El brote afecta principalmente las provincias de Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur, donde continúan detectándose nuevos casos diariamente. Actualmente, 376 pacientes permanecen en aislamiento en centros especializados, y 49 personas han superado la enfermedad y fueron dadas de alta.
Además del impacto en el Congo, el virus se ha extendido a Uganda, donde se confirmaron 19 contagios relacionados, la mayoría importados desde la RDC. En ese país, se reportaron ya dos muertes vinculadas al virus.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) explicó que esta epidemia corresponde a la cepa Bundibugyo del virus del Ébola, que presenta una tasa de mortalidad que puede variar entre el 30% y 50%. A diferencia de otras variantes, actualmente no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico para esta cepa.
Según la OMS, el riesgo sanitario es alto en la región de África subsahariana, aunque se mantiene bajo a nivel global. Los expertos estiman que el virus comenzó a circular en la provincia de Ituri al menos dos meses antes de que se declarara oficialmente el brote.
El ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y provoca síntomas graves, entre ellos fiebre hemorrágica, vómitos, diarrea y hemorragias internas, lo que dificulta su manejo en zonas con infraestructura médica limitada.

