Los paseos y días de playa son actividades populares durante el verano para quienes tienen mascotas, pero el calor y situaciones propias del entorno costero pueden representar riesgos importantes para los perros. La veterinaria María Vetican advirtió sobre la deshidratación causada por la ingesta de agua salada y la importancia de mantener a las mascotas bien hidratadas con agua potable durante toda la jornada.

En España, el acceso de perros a las playas suele estar restringido durante la temporada alta, aunque algunos municipios habilitan áreas específicas para ellos. Antes de acudir, es vital conocer la normativa local para evitar sanciones. A pesar de estas restricciones, muchos perros disfrutan de las playas caninas, donde sin embargo pueden sufrir problemas derivados del calor intenso y del contacto con el agua del mar.

La veterinaria explicó que cuando los perros beben agua salada, suelen aparecer vómitos y diarrea líquida, síntomas que pueden pasar inadvertidos inicialmente porque el animal continúa activo. Con el paso de las horas, estas molestias pueden agravarse, conduciendo a la deshidratación y al decaimiento general. Por ello, Vetican insistió en la necesidad de ofrecer agua fresca y limpia en todo momento para que los animales no recurran al mar como fuente de hidratación.

Además de cuidar la hidratación, es fundamental proteger la piel y las patas de los perros durante la exposición solar y el contacto con la arena caliente. Algunos perros, especialmente aquellos de pelaje blanco y piel clara, requieren la aplicación de cremas solares específicas para mascotas, que son diferentes a las de uso humano por no contener químicos dañinos. También recomendó el uso de protectores para las almohadillas, que previenen heridas o grietas provocadas por la arena caliente.

En relación a la seguridad dentro del agua, Vetican aconsejó que los perros que no saben nadar bien o que son mayores usen chalecos salvavidas. Al elegir la playa, debe considerarse no solo la normativa sino las condiciones del lugar para garantizar un ambiente seguro para las mascotas.