Se confirmaron dos nuevos casos de hantavirus en pasajeros que viajaban a bordo de un crucero que recientemente atracó en Tenerife. Los afectados corresponden a una mujer francesa y un hombre estadounidense, quienes presentaron síntomas luego del brote detectado en la embarcación.

Las autoridades sanitarias, en coordinación con la Organización Mundial de la Salud (OMS), mantuvieron bajo vigilancia a un total de 94 pasajeros de 19 nacionalidades que desembarcaron del barco. Estos fueron trasladados a sus países de origen mediante vuelos coordinados, con el objetivo de controlar la propagación del virus.

La OMS clasificó a los pasajeros del crucero como «contactos de alto riesgo», por lo que recomendó monitoreo estricto. Además, instó a que quienes presenten síntomas sean aislados médicamente de forma inmediata y sugirió cuarentena de hasta seis semanas para quienes no muestren signos aparentes de infección.

Entre las medidas adoptadas, Francia repatrió a cinco personas evacuadas desde España en un vuelo sanitario. Todos ellos se encuentran en cuarentena obligatoria y bajo observación en un hospital de París para evitar un posible contagio en territorio continental.

Especialistas del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) han señalado que la variante detectada en el brote no es nueva ni más agresiva que las conocidas, aunque el riesgo de contagio permanece. Por ello, las autoridades insisten en la importancia de la detección temprana y el seguimiento riguroso de los casos sospechosos.