Francia experimentó un aumento cercano al 30% en el número de muertes durante la ola de calor que alcanzó su punto máximo en la última semana de junio, según reportó el Ministerio de Sanidad. En ese periodo, se registraron 2 mil 25 muertes adicionales, alcanzando un total de 8 mil 973 decesos, un incremento significativo en comparación con la semana anterior.
Este incremento se concentró especialmente en personas mayores de 45 años y se manifestó con mayor intensidad en los domicilios particulares, donde las muertes subieron un 91%. También se documentaron aumentos relevantes en residencias de ancianos y centros sanitarios, con un incremento del 37% y 19.7% respectivamente, lo que evidencia cómo la ola de calor afectó a los sectores más vulnerables.
La región de Isla de Francia, donde se encuentra París, fue la más afectada, con un aumento del 62% en defunciones, registrando 619 muertes adicionales. También se reportó un repunte significativo en los Países del Loira, al oeste del país. Las autoridades advierten que estas cifras podrían ser incluso mayores, ya que podrían estar subestimadas.
La ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, destacó la gravedad del aumento en muertes domiciliarias durante este episodio climático extremo, mientras que el primer ministro Sébastien Lecornu hizo referencia a la diferencia con la ola de calor de 2003, que provocó 15 mil fallecidos, principalmente personas mayores residentes en hogares de ancianos.
La ola de calor dejó tres de los días más calurosos jamás registrados en Francia, un factor que contribuyó directamente al impacto en la salud pública reflejado en estos datos recientes.

