Ante el brote de sarampión registrado en Mezquital, el gobierno de Durango implementó una estrategia integral para contener la enfermedad, con énfasis en la vacunación, prevención y monitoreo epidemiológico. Las autoridades actuaron con anticipación para reducir riesgos, especialmente en las comunidades indígenas y regiones alejadas del estado.

La Secretaría de Salud del Estado desplegó diversas acciones, entre ellas la capacitación constante del personal médico, la creación de rutas críticas para el reporte epidemiológico, el envío y análisis oportuno de muestras, además de establecer cercos sanitarios y bloqueos vacunales siguiendo los protocolos oficiales. También se llevaron a cabo campañas de sensibilización en espacios públicos como plazas, escuelas, centros laborales y albergues, donde se concentra un gran número de personas.

En el municipio de Mezquital se organizaron cuatro ferias de salud, jornadas continuas de vacunación en refugios y comunidades, así como la instalación de módulos de diagnóstico en puntos estratégicos. Hasta finales de abril, se aplicaron más de 19 mil dosis contra el sarampión en distintas zonas del estado, evidenciando un esfuerzo notable para frenar el avance del virus.

Durante la sesión del Congreso del Estado, diputados locales reconocieron el trabajo coordinado entre autoridades estatales, federales y municipales. Además, destacaron la participación de las clínicas IMSS-Bienestar en las áreas indígenas de Mezquital y Pueblo Nuevo.

Sin embargo, legisladores pidieron ampliar la cobertura de vacunación en comunidades más alejadas, como San Buenaventura, Alacranes, Cora y San Francisco, donde aún persisten vacíos en la aplicación de dosis. El objetivo es evitar nuevos contagios y proteger a los grupos vulnerables frente a la enfermedad.