El Gobierno de México destinó una inversión cercana a 20 mil millones de pesos para actualizar el equipamiento médico en el IMSS, ISSSTE e IMSS Bienestar, como parte de un plan integral para modernizar el sistema nacional de salud. Esta estrategia incluye la adquisición de tecnología avanzada, renovación de infraestructura hospitalaria y el fortalecimiento del personal especializado.
Destaca la compra de 17 resonadores magnéticos de última generación para el IMSS, que se distribuirán en hospitales de diversas entidades como Baja California, Chihuahua y la Ciudad de México. Estos equipos permitirán aumentar la capacidad de estudios de imagen, pasando de 80 a 150 por semana, reducir el tiempo de realización a entre 10 y 15 minutos, y disminuir el consumo de helio, lo que representa un avance en eficiencia tecnológica.
En el ISSSTE, se invirtieron más de 200 millones de pesos para adquirir 2,275 camas hospitalarias, de las cuales 1,075 ya se instalaron en 33 hospitales. Además, se asignaron recursos para la reconstrucción y equipamiento con tecnología médica especializada de tres quirófanos en Monterrey, Nuevo León.
Por su parte, el IMSS Bienestar puso en marcha la primera Unidad Nacional de Cirugía Fetal pública, ubicada en el Hospital Regional de Alta Especialidad “Dr. Gustavo A. Rovirosa Pérez” en Villahermosa, Tabasco, donde ya se realizaron tres procedimientos con otros siete casos en evaluación.
Adicionalmente, esta institución incorporará 174 equipos de alta especialidad, entre los que se incluyen cinco aceleradores lineales, 117 mastógrafos con inteligencia artificial, cinco equipos de resonancia magnética y 47 tomógrafos, con una inversión que supera los 4 mil millones de pesos.
Para mejorar la atención médica y la formación continua, está previsto el establecimiento de un Centro Nacional de Imagen. Este permitirá que estudios de diagnóstico sean interpretados por especialistas sin necesidad de trasladar a los pacientes, optimizando así el acceso y la calidad de los servicios médicos.

