La combinación de humedad elevada, calor y poca ventilación en la temporada de lluvias incrementa significativamente la incidencia de infecciones de piel en perros y gatos, advirtieron expertos veterinarios. Estas condiciones favorecen la proliferación de bacterias y hongos, patógenos responsables de diversas enfermedades dermatológicas frecuentes en mascotas.

Se estima que una proporción considerable de perros, cerca del 27%, puede sufrir problemas cutáneos durante su vida, mientras que en gatos este porcentaje llega al 16%. Entre las afecciones más comunes se encuentran la dermatitis, infecciones bacterianas, así como lesiones provocadas por pulgas y garrapatas. Una de las patologías que empeoran con la humedad es la dermatitis húmeda aguda o “hot spots”, la cual se manifiesta con lesiones enrojecidas, húmedas y con comezón intensa que genera autolesiones y proliferación bacteriana en la piel.

El Servicio Meteorológico Nacional anticipa un periodo lluvioso marcado por sistemas tropicales que podrían intensificarse con la posible influencia del fenómeno de El Niño. Este escenario incrementa la humedad ambiental y la persistencia de microorganismos que, aunque forman parte del ecosistema natural de la piel, pueden convertirse en agentes patógenos bajo estas condiciones. Entre las problemáticas derivadas destacan también la pododermatitis y la otitis externa, de difícil manejo si no se abordan a tiempo.

Los especialistas recomiendan tomar precauciones durante esta época para proteger la salud cutánea de las mascotas. Entre las medidas sugeridas se incluyen:

  • Asegurar un secado completo y adecuado del pelaje tras el baño o el contacto con el agua, especialmente después de que el animal nade en aguas dulces o saladas.
  • Evitar espacios con poca ventilación donde la humedad se acumule y favorezca la proliferación microbiana.
  • Revisar periódicamente la piel y el pelaje en busca de signos de inflamación, enrojecimiento o lesiones que puedan indicar una infección en desarrollo.
  • Controlar y prevenir la presencia de parásitos externos como pulgas y garrapatas que pueden agravar las afecciones dermatológicas.

El manejo integral de estas enfermedades incluye diagnóstico temprano y tratamiento veterinario especializado. Resulta clave identificar componentes alérgicos o ambientales que puedan desencadenar o empeorar estos cuadros. De esta manera, se minimizan complicaciones y se mejora la calidad de vida de los animales durante la temporada de lluvias.